La escalada de precios en México continúa imparable y ya asfixia a millones de hogares, luego de que el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) alcanzara un nivel de 144.307 puntos en febrero de 2026, reflejando el encarecimiento generalizado de productos y servicios básicos.

Pero el golpe más duro lo resienten las familias en su mesa: el rubro de alimentos, bebidas y tabaco se disparó hasta 164.439 puntos, colocándose como uno de los sectores más castigados.

Para entenderlo mejor, si una familia en Tamaulipas destinaba hace unos años tres mil pesos mensuales en alimentos, hoy ese mismo consumo puede representar: Entre 4,500 y hasta 5,000 pesos, es decir, hasta 2,000 pesos más por lo mismo.

Esto se vuelve crítico porque los alimentos representan el 27.87% del gasto familiar, es decir: De un ingreso mensual de 10,000 pesos, al menos 2,787 pesos se van solo en comida, pero con el alza actual, ese gasto fácilmente sube a 4,000 pesos o más, reduciendo drásticamente el dinero disponible.

El impacto no termina ahí. Otros rubros también reflejan aumentos que ya se sienten en pesos: Salud y cuidado personal (149.516 puntos): Un gasto mensual de 800 pesos ahora puede subir a mil 100 o mil 200 pesos.

Transporte (134.374 puntos): Lo que antes costaba mil pesos al mes, hoy puede representar mil 300 o más, entre gasolina y pasajes. Educación y esparcimiento (131.161 puntos): De mil 200 pesos, el gasto puede elevarse a mil 500 pesos. Vivienda (125.322 puntos): Servicios y mantenimiento del hogar que costaban dos mil pesos, ahora rondan los dos mil 500 pesos.

Aunque el informe es nacional, en Tamaulipas la realidad es clara: Una familia que antes vivía con diez mil pesos al mes, hoy necesita al menos 13,000 o hasta 15,000 pesos para mantener el mismo nivel de vida.

El propio INEGI confirma que el índice se construye con una canasta de 292 productos, cuyos precios muestran aumentos constantes: Hoy los tamaulipecos gastan más, compran menos y ven cómo su dinero se diluye frente a una inflación que no da tregua. La carestía dejó de ser un dato técnico y y se convirtió en una crisis diaria en cada hogar.