Comprar un vehículo nuevo y recibirlo listo para circular, con placas y documentación a nombre del propietario, es el objetivo de una propuesta que la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA) busca implementar en Tamaulipas mediante un convenio con la Secretaría de Finanzas.
Antonio Medina Chávez, director de la asociación, informó que está a la espera de reunirse con el titular de esa dependencia estatal para presentar un esquema que ya opera en otras entidades del país, entre ellas Nuevo León, el Estado de México y Guadalajara.
La iniciativa pretende eliminar la necesidad de que los compradores acudan personalmente a las oficinas fiscales para realizar el emplacamiento, al trasladar parte del procedimiento a las agencias automotrices donde adquieren sus unidades.
Medina Chávez detalló que existen dos alternativas para poner en marcha el proyecto.
La primera consiste en conectar digitalmente las bases de datos de las agencias adheridas a la AMDA con las de la Secretaría de Finanzas, a fin de intercambiar documentos y validar los requisitos de cada operación.
Mediante ese mecanismo, explicó, el comprador entregaría la documentación necesaria en la agencia, que la enviaría por internet a la autoridad estatal. Una vez revisados los datos, Finanzas devolvería la validación correspondiente para continuar con el trámite.
Con la autorización, la agencia generaría una línea de pago para cubrir los derechos vehiculares.
El dinero ingresaría directamente a la tesorería estatal y, una vez presentado el comprobante, se organizaría la entrega de las placas al distribuidor.
El último paso sería colocar las láminas en el vehículo antes de entregarlo al cliente, quien podría recibir su unidad con el trámite de emplacamiento concluido.
La segunda opción contempla que la propia AMDA disponga de un gestor encargado de reunir la documentación, llevarla a revisión y coordinar la entrega de los documentos y las placas correspondientes.
El representante del sector automotriz señaló que cualquiera de los dos modelos permitiría reducir la carga de trabajo en las oficinas fiscales y evitar que los propietarios destinen tiempo adicional a un procedimiento que, en ocasiones, resulta complicado.
Añadió que la propuesta también busca asegurar que los ingresos por concepto de derechos de control vehicular lleguen directamente a las arcas estatales, al tiempo que las agencias facilitan la entrega de unidades nuevas debidamente emplacadas.