Aunque en lo que va de 2026 Tamaulipas ha logrado reducir en 89 por ciento los casos de dengue respecto al mismo periodo del año pasado, cuando se contabilizaban 499 contagios, las recientes lluvias mantienen el riesgo de transmisión, por lo que continúan las acciones para combatir al mosquito Aedes aegypti.

Así lo señaló Hugo Vargas Reyes, jefe del Departamento de Enfermedades Transmisibles y No Transmisibles de la Secretaría de Salud en el estado, al explicar que la entidad es endémica para esta enfermedad y requiere medidas preventivas durante todo el año.

“En estos meses de lluvia, y siendo Tamaulipas un estado endémico para dengue, definitivamente tenemos que estar preparados”, advirtió, al señalar que las acciones de abatización y control larvario se anticipan al periodo de las precipitaciones para reducir el riesgo de nuevos contagios.

Actualmente, el estado acumula 61 casos de la enfermedad. La zona sur concentra el 59 por ciento de los contagios, principalmente en Tampico, Ciudad Madero y Altamira. Ciudad Victoria registra cinco casos, mientras que Reynosa reporta cuatro, y Matamoros y Nuevo Laredo, dos cada uno.

Pese a la reducción de contagios y a que no se han registrado defunciones durante el año, Vargas Reyes advirtió que es necesario mantener las medidas de control, especialmente después de las lluvias, cuando pueden aumentar los criaderos del mosquito.

“Después de las lluvias, tenemos que volver a realizar trabajos de abatización e incrementar las actividades de promoción de la salud para concientizar a la población sobre la importancia de mantener los patios y techos limpios y libres de criaderos que puedan ocasionar un aumento en la densidad del mosquito durante esta época”, añadió.

Como parte de las medidas preventivas, Vargas Reyes advirtió que, ante síntomas como fiebre, dolor muscular o de huesos, es importante evitar la automedicación y acudir a la unidad médica más cercana para recibir una valoración y el tratamiento adecuado.