Victoria, Tamaulipas.- La llegada de 14 nuevos proyectos de energía renovable a Tamaulipas estará acompañada de una supervisión especial para garantizar que propietarios de terrenos y comunidades rurales reciban compensaciones adecuadas por el uso de sus tierras, informó la Secretaría de Desarrollo Energético.
El titular de la dependencia, Walter Julián Ángel Jiménez, señaló que uno de los principales objetivos es evitar que se repitan experiencias donde habitantes de zonas rurales desconocieron las condiciones económicas de los contratos firmados con empresas del sector energético, situación que posteriormente derivó en conflictos.
Explicó que existen municipios donde las autoridades y los propios núcleos agrarios carecen de información suficiente sobre procedimientos relacionados con licencias, cambios de uso de suelo y esquemas de pago por la instalación de infraestructura energética.
Por ello, dijo, se impulsará acompañamiento técnico y jurídico para quienes participen en los nuevos desarrollos.
La estrategia contempla promover acuerdos que permitan a los propietarios mantener actividades productivas en sus terrenos, además de establecer pagos permanentes y compromisos de inversión social que se traduzcan en obras o apoyos para las comunidades anfitrionas.
En este contexto, el Centro Nacional de Control de Energía autorizó la incorporación de tres mil 200 megawatts de nueva capacidad de generación eléctrica en la entidad.
La cartera está integrada por cuatro parques eólicos y diez proyectos fotovoltaicos que comenzarán su desarrollo en diferentes regiones del estado.
Las inversiones eólicas se distribuirán en Reynosa, Matamoros, San Fernando, Casas y San Carlos, municipio donde se proyecta el complejo de mayor escala.
Por su parte, las centrales solares estarán ubicadas principalmente en Tula y Altamira.
El funcionario precisó que los terrenos involucrados pertenecen a distintos regímenes de propiedad, desde predios particulares hasta superficies de carácter social, por lo que cada proyecto requerirá procesos de negociación específicos.
En cuanto a los tiempos de ejecución, detalló que los parques eólicos deberán iniciar operaciones gradualmente durante 2028, mientras que los proyectos solares podrían comenzar a generar electricidad desde finales de 2027 debido a que su construcción demanda periodos más cortos.
Ángel Jiménez afirmó que el éxito de estas inversiones no dependerá únicamente de la infraestructura que se instale, sino de la capacidad para construir acuerdos equilibrados entre empresas, propietarios y comunidades, de manera que la expansión de las energías limpias también genere beneficios directos en las regiones donde se desarrollará.