En momentos en que la ganadería mexicana enfrenta restricciones para exportar ganado a Estados Unidos por problemas sanitarios, productores del país alertan por el presunto ingreso ilegal de reses procedentes de Centroamérica, situación que consideran representa un riesgo para la sanidad animal y la estabilidad del mercado nacional.

La preocupación también es compartida por la Unión Ganadera Regional de Tamaulipas (UGRT), que preside José Guerrero Gamboa, organismo que ha respaldado el fortalecimiento de las medidas sanitarias y de inspección para proteger uno de los sectores productivos más importantes del estado.

De acuerdo con productores pecuarios, el ingreso de ganado sin los controles zoosanitarios correspondientes no sólo incrementa el riesgo de propagación de enfermedades como el gusano barrenador, sino que además genera una competencia desleal para quienes cumplen con las disposiciones legales y realizan importantes inversiones para mantener sanos sus hatos.

El planteamiento dirigido a las autoridades federales consiste en reforzar la vigilancia en la frontera sur del país, cerrar el paso al contrabando de animales y garantizar que todo el ganado que ingrese a territorio nacional cumpla con los protocolos sanitarios establecidos.

La demanda surge en un escenario complejo para el sector pecuario, luego de que las restricciones impuestas por Estados Unidos a la importación de ganado mexicano, derivadas de la presencia del gusano barrenador, han provocado pérdidas económicas y frenado la comercialización internacional de miles de cabezas de ganado.

Mientras los productores sostienen que fortalecer los controles fronterizos es indispensable para proteger la sanidad pecuaria y la competitividad de la ganadería nacional, algunos sectores advierten que una menor oferta de ganado podría reflejarse en incrementos en el precio de la carne para el consumidor final.

Ante este panorama, la UGRT ha insistido en que la prioridad debe ser preservar el estatus sanitario del hato nacional, condición indispensable para recuperar plenamente las exportaciones y garantizar la viabilidad económica de miles de familias que dependen de la actividad ganadera.