Productores agrícolas de Matamoros comenzaron a explorar el cultivo de girasol alto oleico como una alternativa rentable para diversificar la producción del campo.
Encuentros de capacitación realizados en esta región establecen una nueva oportunidad en el cambio de uso de suelo.
Especialistas en la producción del girasol exponen ante campesinos y agricultores las ventajas agronómicas y comerciales de este cultivo, cuyo principal atractivo radica en la producción de semilla para la obtención de aceite de alta calidad, un mercado que registra una creciente demanda tanto en la industria alimentaria como en otros sectores.
Se toman en cuenta aspectos técnicos relacionados con la nutrición del cultivo, destacando la importancia del boro en la etapa previa a la floración para garantizar una adecuada formación del polen, una fecundación completa y un óptimo llenado de la semilla, factores que inciden directamente en el rendimiento y la producción de aceite.
Las recomendaciones son básicas sobre el manejo agronómico del girasol, con el propósito de que puedan evaluar la viabilidad de incorporarlo en el próximo ciclo agrícola como una opción para fortalecer la rentabilidad de sus parcelas.
Este interés también ha comenzado a ser seguido de cerca por organizaciones del sector rural, entre ellas la Confederación Nacional Campesina (CNC), así como otras agrupaciones de productores, que ven en el girasol una alternativa para diversificar los cultivos tradicionales y aprovechar nuevas oportunidades de mercado, particularmente en regiones agrícolas como Matamoros y el norte de Tamaulipas.
Además del potencial económico, la eventual siembra de extensas superficies de girasol podría ofrecer un atractivo paisaje natural durante la temporada de floración, convirtiéndose incluso en un punto de interés para visitantes y amantes de la fotografía, al generar impresionantes postales de grandes campos cubiertos por estas flores amarillas.
La capacitación forma parte de las acciones de asesoría técnica que buscan preparar a los productores para tomar decisiones informadas sobre nuevos esquemas de producción que permitan mejorar los ingresos del sector agropecuario.