Las riñas entre jugadores, agresiones a árbitros e incluso enfrentamientos entre porras y familiares en campos deportivos de colonias y barrios de Tamaulipas deberán enfrentarse con mayores mecanismos de prevención, luego de que el Congreso del Estado aprobara una reforma para combatir la violencia en el deporte.

La iniciativa, impulsada por la diputada Cynthia Lizabeth Jaime Castillo, busca garantizar que los espacios deportivos sean más seguros para quienes participan en torneos y actividades recreativas, no se trata de una ley que autorice automáticamente la intervención de la policía ni crea nuevas sanciones penales o multas para los participantes. Su alcance es principalmente preventivo y administrativo.

La legisladora señaló que la reforma fortalece las acciones para prevenir y atender este tipo de conductas, promoviendo una cultura de respeto y sana convivencia entre deportistas, entrenadores, árbitros, directivos, aficionados y familias.

“Fue aprobada la iniciativa que impulsé para fortalecer la prevención y atención de la violencia en el deporte, promoviendo espacios más seguros para deportistas, entrenadores, árbitros y familias”, expresó.

En diversos municipios de Tamaulipas se han documentado incidentes en campos de futbol y otras instalaciones deportivas de barrio, donde diferencias durante los partidos han derivado en peleas dentro y fuera de la cancha, poniendo en riesgo la integridad de jugadores, silbantes y espectadores.

“La reforma busca poner orden en las canchas de barrio, donde en los últimos años se han vuelto comunes las riñas entre jugadores, agresiones a árbitros y enfrentamientos entre porras y familiares. Aunque no crea nuevos delitos ni sanciones penales, obliga a fortalecer los mecanismos de prevención y atención de la violencia a través del Instituto del Deporte de Tamaulipas y de la Comisión Estatal contra la Violencia en el Deporte.”

Cynthia Lizabeth Jaime Castillo afirmó que el deporte debe ser un espacio para la integración social, la formación de valores y la convivencia familiar, por lo que resulta indispensable establecer herramientas que desincentiven cualquier manifestación de violencia.