La reciente modificación a la normativa en materia de tránsito no solo redefine el uso de grúas, sino que también abre la posibilidad de que el Ayuntamiento adquiera su propio parque vehicular para el arrastre de unidades, informó el director de Seguridad, Tránsito y Vialidad, Javier Córdoba.
El funcionario explicó que, con la nueva disposición que limita el retiro de vehículos cuando el conductor se presenta en el lugar, el esquema actual, basado principalmente en concesionarios privados, podría replantearse hacia un modelo más controlado por la autoridad municipal.
En este sentido, consideró viable la adquisición de al menos cuatro o cinco grúas para atender zonas estratégicas como el primer cuadro de la ciudad y áreas hospitalarias.
Córdoba señaló que contar con grúas propias permitiría mayor transparencia en la operación, así como una mejor regulación en los servicios, especialmente en casos donde el retiro de vehículos sea estrictamente necesario, como accidentes o situaciones que representen un riesgo para la circulación.
Además, planteó que este modelo podría ser financieramente sostenible, ya que los ingresos generados por los servicios de arrastre contribuirían a cubrir la inversión inicial.
Por último, indicó que la implementación de esta medida dependerá de decisiones administrativas y financieras del Ayuntamiento, así como de la posibilidad de acceder a esquemas de financiamiento o fondos específicos que permitan fortalecer la capacidad operativa de la corporación bajo el nuevo marco legal.