El estado endureció la vigilancia sobre los organismos operadores del agua para evitar que las COMAPAS se conviertan en “cajas chicas” sin control. Con la reforma a la Ley de Aguas del Estado de Tamaulipas, aprobada dentro del Decreto No. 66-963 y publicada en el Periódico Oficial del Estado, se refuerzan los candados administrativos y la supervisión directa.

La modificación al artículo 16 establece que la Secretaría de Recursos Hidráulicos para el Desarrollo Social del Gobierno del Estado a cargo de Raúl Quiroga Álvarez contará con un órgano interno de control designado por la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno, el cual tendrá atribuciones para vigilar el cumplimiento de la normatividad y revisar el manejo administrativo de los entes operadores del agua.

Además, se adicionó un párrafo tercero al artículo 22 para precisar que, cuando los organismos operadores estatales no cuenten con estructura orgánica, la propia SRHB deberá proporcionar asistencia técnica, administrativa y jurídica para garantizar su funcionamiento.

Con estos cambios, el Gobierno estatal busca cerrar espacios a discrecionalidad y fortalecer la fiscalización en un sector históricamente señalado por opacidad en algunos municipios. La intención es clara: más control, más vigilancia y menos margen para manejos irregulares en las comisiones de agua potable.

La reforma forma parte de un paquete más amplio de ajustes legales impulsados por la 66 Legislatura, con el objetivo de reforzar la rendición de cuentas en distintas áreas de la administración pública estatal.