En un intento por frenar el desorden y los constantes riesgos en calles y carreteras, la Comisión de Estudios Legislativos dio luz verde a una iniciativa que obligará a los municipios a mantener en buen estado la señalética vial.

La propuesta, impulsada por la diputada Marina Edith Ramírez Andrade, busca poner fin a pasos peatonales borrados, líneas invisibles y señales deterioradas que hoy ponen en peligro a miles de automovilistas y peatones.

Durante el análisis legislativo, se planteó adicionar un artículo a la Ley de Tránsito para establecer como obligación de autoridades estatales y municipales la instalación, conservación y mantenimiento permanente de señalamientos viales, tanto horizontales como verticales.

La iniciativa no solo apunta a mejorar la imagen urbana, sino a atacar de frente uno de los factores más peligrosos en la vía pública: la falta de señalización clara. Calles con marcas desgastadas, zonas escolares sin delimitación adecuada y reductores de velocidad sin advertencia previa han generado condiciones propicias para accidentes y conflictos viales.

De aprobarse en el pleno, las autoridades deberán rehabilitar la señalética al menos cada seis meses o antes si el deterioro representa un riesgo. Con ello, se pretende evitar que el desgaste convierta las vialidades en trampas para conductores, ciclistas y peatones.

La propuesta fue considerada de alto impacto social, ya que no solo ordenará el tránsito, sino que también podría reducir accidentes derivados de la falta de mantenimiento en la infraestructura vial, una problemática que por años ha sido ignorada en diversos municipios.