Con excepción de algunos cuestionamientos surgidos entre estudiantes de secundaria, la restricción del uso de teléfonos celulares en las escuelas de educación básica ha tenido una aceptación cercana al 100 por ciento durante su primera semana de aplicación.

El jefe del Centro de Desarrollo Educativo (Crede), Juan Vital Román Martínez, señaló que la disposición ha sido bien recibida por los padres de familia, quienes consideran positivo que sus hijos permanezcan menos tiempo pendientes de los dispositivos.

“Hicimos un recorrido en las escuelas viendo justamente este tema y creo que hay una aceptación de casi un 100 por ciento. Obviamente, en las secundarias los alumnos han preguntado el porqué de esta medida, pero la mayoría de los padres ven positivo que sus hijos no estén pegados al celular todo el día”, expresó.

Aclaró que los estudiantes sí pueden llevar sus teléfonos celulares a los planteles, pero deben mantenerlos guardados durante toda la jornada escolar, incluso en el horario de recreo.

Además de reducir las distracciones en las aulas, Román Martínez confió en que la restricción contribuya a fomentar paulatinamente el hábito de la lectura, fortalecer la convivencia entre estudiantes y recuperar actividades recreativas, incluidos los juegos tradicionales.

Aunque hasta el momento no se han presentado quejas ni reclamos, Román Martínez consideró importante que los padres de familia se sumen a esta iniciativa, supervisando el uso que dan sus hijos a estos dispositivos en casa.