Debido a hacinamiento, falta de higiene e ingresos forzados, 14 centros de rehabilitación para personas con adicciones en Matamoros, Reynosa y Ciudad Victoria han sido suspendidos este año.
Mario Rebolledo Urcadiz, comisionado estatal de la Protección contra Riesgos Sanitarios (Coepris), explicó que las acciones forman parte de un programa de supervisión que busca normar los procedimientos de tratamiento y garantizar el respeto a los derechos humanos.
“Lo que más encontramos es un problema de ingreso forzado, malos tratos dentro del lugar y falta de higiene en general”, señaló.
Tamaulipas cuenta con 50 anexos, de los cuales se han visitado 48 este año. Casi una tercera parte derivó en suspensiones, pero únicamente para nuevos ingresos.
“La suspensión no consiste en cerrar los centros ni sacar a los pacientes, sino en que no pueden admitir más personas”, aclaró el comisionado.
Respecto a la hacinamiento, Rebolledo Urcadiz agregó que se trabaja en una normativa para homogenizar la infraestructura de los anexos y garantizar espacios dignos para la recuperación de los usuarios. Además, destacó que todos los centros deben cumplir con licencias y permisos como primer paso para evitar caer en malos tratos y violaciones a los derechos humanos.