Victoria, Tamaulipas.- El rezago en la identificación de restos humanos mantiene abierta una de las principales deudas de las autoridades con las familias de personas desaparecidas en Tamaulipas, advirtió la diputada Eva Reyes, quien consideró urgente fortalecer la capacidad forense para acelerar los análisis pendientes.

La legisladora explicó que no existe una cifra sencilla para dimensionar el problema, debido a que un solo hallazgo puede generar decenas o incluso cientos de estudios forenses.

Cuando se recuperan restos óseos fragmentados o calcinados, cada pieza debe ser analizada individualmente antes de establecer si pertenece a una persona determinada.

Por esta razón, dijo, el número de restos localizados no necesariamente equivale al número de personas identificadas.

Tampoco basta con encontrar ropa, una cartera u otros objetos en el mismo sitio para confirmar la identidad de una víctima.

Reyes señaló que esta complejidad técnica termina prolongando la espera de las familias, que pueden saber que fueron encontrados restos en determinados puntos, pero continúan sin recibir una respuesta definitiva sobre si corresponden a sus seres queridos.

“El tema de desapariciones se sigue acumulando”, sostuvo, al señalar que muchos de los casos pueden tener varios años de antigüedad y no necesariamente corresponden a hechos recientes.

El problema, afirmó, está también en el rezago que existe para procesar, analizar e identificar los restos recuperados.

Ante este escenario, destacó la creación de un centro de investigación forense con alcance nacional, autonomía y capacidad para atender distintas entidades, que permita concentrar tecnología, especialistas y procedimientos para acelerar las identificaciones.

La diputada consideró que el Gobierno federal y los estados deberían establecer acuerdos para homologar tecnología y métodos científicos, además de aprovechar infraestructura que actualmente opera de manera limitada a investigaciones de competencia federal.

Reyes también destacó que los colectivos de búsqueda han sido fundamentales para evidenciar las deficiencias y presionar a las autoridades a mejorar sus mecanismos de atención.

Reconoció que incluso parte de su conocimiento sobre desapariciones y técnicas forenses lo ha adquirido directamente de las familias y colectivos.

Como ejemplo de coordinación, mencionó el caso de Reynosa, donde se ha involucrado al gobierno municipal en las jornadas de búsqueda mediante la participación de Servicios Primarios, Protección Civil, ambulancias y corporaciones de seguridad, además de apoyos dirigidos a las familias.