De cara a la Copa Mundial de la FIFA 2026, la Secretaría de Salud de Tamaulipas reforzará la vigilancia sanitaria y epidemiológica en Reynosa, Matamoros, Tampico y Nuevo Laredo, considerados puntos estratégicos por su conectividad aérea, terrestre y carretera, así como por su flujo constante de viajeros nacionales e internacionales.

La directora de Epidemiología de la dependencia estatal, Julita Portilla Sosa, informó que la preparación comenzó desde enero con la instalación del comando estatal de seguridad en salud. En este participan las áreas de vigilancia epidemiológica, promoción de la salud, atención médica y la COEPRIS, con el objetivo de coordinar acciones preventivas y de respuesta.

“Son cuatro los focos donde vamos a intensificar acciones preventivas: Reynosa, Matamoros, Tampico y Nuevo Laredo, porque ahí se tienen los aeropuertos; son puntos de entrada tanto terrestres como aéreos, entonces ahí va a llegar mucha gente y va a salir mucha gente de ahí. Otro punto importante son los cruces carreteros; tenemos muchas vías de comunicación terrestre con Nuevo León, entonces ahí es donde vamos a focalizar las acciones”, expresó.

Por el aumento de la movilidad, las autoridades sanitarias indicaron que los principales riesgos están relacionados con enfermedades transmitidas por alimentos y agua.

“Nosotros tenemos identificados desde el inicio del operativo y la vigilancia dirigida a las enfermedades transmitidas por alimentos, es decir, intoxicaciones alimentarias o diarreas”, señaló.

Agregó que otro factor de riesgo son las enfermedades transmitidas por vector, debido a que Tamaulipas es una zona endémica de dengue y el evento coincidirá con la temporada de lluvias y calor, lo que podría incrementar su incidencia.

También advirtió sobre la exposición a temperaturas extremas. “Golpes de calor, deshidrataciones”, puntualizó.

En el panorama epidemiológico también incluyó enfermedades de circulación activa. “El sarampión es una enfermedad que tiene circulación activa en México; tenemos estados vecinos, incluso Nuevo León tiene casos de sarampión, y ese es un riesgo latente”, advirtió.

Añadió que, además de COVID-19, influenza y viruela símica, estos padecimientos se mantienen bajo vigilancia a nivel nacional.
Para reducir riesgos, explicó que desde inicios de año la COEPRIS ha trabajado en la verificación de establecimientos relacionados con alimentos y agua, además de acciones de capacitación a manejadores de alimentos y supervisión de condiciones sanitarias.

En lo correspondiente al área de promoción de la salud, puntualizo que la labor se centra en la distribución de material informativo en aeropuertos, centrales de autobuses y cruces carreteros, con énfasis en medidas preventivas para la población y viajeros.

En materia de vigilancia epidemiológica, detalló que operará como red centinela en unidades médicas ubicadas en aeropuertos internacionales, donde ya se ha capacitado al personal para la detección y notificación inmediata de enfermedades febriles, diarreicas y transmitidas por vector, con protocolos definidos de aislamiento, atención y notificación.

En paralelo, puntualizó que se ha fortalecido el componente prehospitalario mediante el despliegue de ambulancias, hospitales de referencia y la coordinación del Centro Regulador de Urgencias Médicas (CRUM) junto con Protección Civil.

Portilla Sosa subrayó que actualmente el estado se encuentra en fase de preparación. En esta etapa se afinan los protocolos operativos para enfrentar el evento, cuando se espera un incremento en la movilidad de personas y una mayor presión sobre los servicios médicos.