Con ventas hasta 80 por ciento por debajo de lo habitual, tablajeros del mercado Argüelles enfrentan una difícil temporada marcada por las vacaciones de verano y el aumento en los gastos de operación.
Héctor Morales, tablajero con 60 años de trayectoria en esta actividad, señaló que durante este mes la presencia de compradores ha disminuido de manera considerable, debido principalmente a que las familias destinan sus recursos a otros gastos propios de la temporada.
“Está muy poca la afluencia de gente. La gente no completa y ahora más que se fueron a dar un rodeo, seguramente se va a poner peor porque vienen los gastos de entrada a la escuela, los uniformes y todo eso”, explicó.
La baja actividad comercial ha impactado en los negocios dedicados a la venta de carne dentro de este mercado, donde de los aproximadamente 12 locales de tablajeros, diariamente solo permanecen abiertos entre tres y cuatro.
“Ha disminuido mucho la venta, un 80 por ciento. Todo está solo, hay muchos locales cerrados”, mencionó.
A esta situación se suman los elevados costos de operación, principalmente por el servicio de energía eléctrica, cuya facturación registró recientemente un incremento superior al 30 por ciento.
“Los altos cobros de luz lo matan a uno. Las tarifas eléctricas son muy altas; de seis mil pesos que salieron en el recibo anterior, subió como a ocho mil y pico de pesos”, señaló.
Morales advirtió que las próximas semanas podrían ser más complicadas, ya que las familias continuarán enfrentando gastos relacionados con el regreso a clases, lo que podría reducir aún más el consumo.
Ante la disminución de ingresos y el aumento en los costos fijos, los tablajeros han tenido que recurrir al “guardadito” para cubrir pagos como el de energía eléctrica, un servicio indispensable para mantener en funcionamiento los equipos de refrigeración.
En tanto llega la recuperación prevista para después del regreso a clases, los tablajeros invitaron a la ciudadanía a visitar el mercado Argüelles y consumir productos locales.