El secretario general de la Sección 30 del SNTE, Arnulfo Rodríguez Treviño, calificó como un “abuso” el cierre de planteles escolares por parte de padres de familia como medida de presión para ser atendidos, y advirtió que la tolerancia de las autoridades educativas está vulnerando el derecho a la educación de los menores.
La postura surge tras una serie de bloqueos en instituciones como las primarias “María Isabel Mata Alvarado” y “Emilio Caballero”, así como en la Secundaria General Número 2, donde, por conflictos relacionados con falta de personal y agresiones entre estudiantes, se han suspendido clases hasta por tres días consecutivos.
Rodríguez Treviño enfatizó que, si bien el magisterio busca ser aliado de las familias, no se puede permitir que intereses particulares o “caprichos” frenen la actividad académica. Señaló además que el daño pedagógico puede ser, en muchos casos, irreversible.
“Día que se pierde es muy difícil recuperarlo. Los padres y maestros debemos ser aliados, pero no hay que tomar las escuelas por capricho”, expresó.
Para el líder de la Sección 30, la raíz del problema radica en la falta de firmeza de directores y de la Secretaría de Educación, al permitir que situaciones internas escalen sin control. Como ejemplo, mencionó el caso de la primaria “Juan B. Tijerina”, donde una madre de familia cerró el plantel la semana pasada.
Finalmente, Rodríguez Treviño llamó a canalizar las inconformidades a través del diálogo y las instancias correspondientes, sin afectar las clases.
“No sé por qué se les permite eso; los niños no tienen la culpa si hay algún problema interno o externo”, añadió, al instar a las autoridades a no ser meros espectadores ante el entorpecimiento de la educación en el estado.