La oficialización del Servicio Universal de Salud, decretada el 17 de abril, encendió alertas en el sector laboral ante la falta de garantías operativas. Leopoldo Gámez de León, dirigente de la Unión Nacional de Trabajadores (UNT) en Tamaulipas, advirtió que la integración masiva de pacientes a una red que unifica al IMSS, ISSSTE, IMSS-Bienestar, Pemex y los Institutos Nacionales de Salud, sin inversión previa en infraestructura y personal, provocará un colapso en el sistema de atención médica.

El líder sindical reconoció que el esquema busca ampliar la cobertura médica, pero advirtió que, bajo las condiciones actuales, instituciones como el Seguro Social no tiene capacidad para absorber la demanda.

“Es imposible que den atención a todos; el Seguro Social necesitaría abrir más clínicas”, señaló.

Gámez de León apuntó que el principal problema es el déficit de especialistas y el desabasto de insumos, situación que ya impacta la atención en el IMSS.

“Nos preocupa mucho el tema porque se está haciendo sin una planeación, para tener una cobertura de cero rechazo es necesario tener más unidades médicas, más personal; en el caso del Seguro social no hay especialistas, estamos batallando mucho para conseguir citas”, denunció.

El decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación establece que la implementación será gradual, a partir del 1 de enero de 2027, pero sin autorización de recursos adicionales, lo que obliga a operar con la infraestructura existente.

Para la UNT, esto agravará la presión sobre el sistema, al obligar a las instituciones a compartir servicios sin crecimiento de capacidad.