Victoria, Tamaulipas.- La producción de sorgo en Tamaulipas enfrentará uno de sus peores ciclos de los últimos años, luego de que la superficie sembrada se redujera drásticamente por la falta de lluvias y las dificultades económicas que enfrentan los productores.
Las estimaciones apuntan a que la cosecha apenas alcanzaría las 800 mil toneladas, una cifra muy por debajo de los volúmenes obtenidos en temporadas anteriores.
Raúl García Vallejo, presidente de la Liga de Comunidades Agrarias y Sindicatos Campesinos de Tamaulipas, señaló que entre 150 mil y 200 mil hectáreas dejaron de cultivarse durante el ciclo otoño-invierno debido a una combinación de factores que golpearon al sector agrícola.
Entre ellos destacó la sequía persistente, la falta de financiamiento, el encarecimiento de los insumos y los bajos precios pagados por la producción.
Explicó que la situación no afecta únicamente al sorgo, ya que otros cultivos establecidos en distintas regiones del estado también presentan severos problemas de desarrollo y podrían registrar pérdidas parciales o incluso totales por la escasez de humedad.
Ante este escenario, algunos productores han optado por sembrar maíz, frijol y ajonjolí como alternativas para intentar recuperar parte de sus ingresos.
Sin embargo, García Vallejo advirtió que estas siembras enfrentan un nuevo riesgo, ya que podrían coincidir con la temporada de lluvias y dificultar las labores de cosecha.
Indicó que una eventual llegada de precipitaciones intensas durante la recolección podría provocar daños importantes en los cultivos, agravando aún más la situación económica de los agricultores.
A ello se suma que gran parte de las superficies agrícolas carecen de algún esquema de aseguramiento, por lo que cualquier afectación derivada de excesos de humedad o fenómenos climáticos dejaría a los productores sin posibilidad de recuperar la inversión realizada durante el ciclo.
El dirigente campesino comentó que todavía no se han cuantificado daños adicionales, aunque no descartó nuevas afectaciones debido a que muchas hectáreas se sembraron fuera de tiempo y en condiciones poco favorables. Incluso, señaló que varios cultivos emergieron con escaso desarrollo por la falta de humedad inicial, situación que continúa repercutiendo en su crecimiento.
Recordó que en condiciones normales la zona norte de Tamaulipas destina alrededor de 650 mil hectáreas al sorgo de temporal.
Sin embargo, en esta ocasión únicamente pudieron establecerse entre 350 mil y 400 mil hectáreas debido a la ausencia de lluvias suficientes para garantizar la siembra.
Destacó que, mientras en años favorables se han obtenido cerca de dos millones de toneladas de sorgo, para este ciclo agrícola los productores apenas esperan cosechar alrededor de 800 mil toneladas, confirmando el severo impacto que la sequía y los problemas financieros han provocado en el campo tamaulipeco.