La Secretaría de Salud estatal advirtió que las acciones institucionales contra el dengue resultarán insuficientes si la población no elimina criaderos del mosquito transmisor en sus viviendas.

La titular de la dependencia, Adriana Marcela Hernández Campos, señaló que, aunque se desarrollan jornadas de fumigación, abatización y descacharrización en coordinación con los 12 distritos para el Bienestar, la efectividad de estas medidas depende en gran medida de la participación ciudadana.

Explicó que la fumigación únicamente elimina al mosquito en fase adulta, por lo que no incide en la reproducción del insecto. En ese sentido, subrayó que la prevención real se logra al suprimir depósitos de agua donde prolifera el vector.

Detalló que el uso de abate —un larvicida aplicado en recipientes con agua— contribuye a contener la presencia del mosquito, pero reiteró que su impacto es limitado sin la intervención directa de las familias en la limpieza de patios y azoteas.

La funcionaria alertó que la acumulación de objetos como llantas, cubetas y cacharros a la intemperie favorece la reproducción del Aedes aegypti, responsable de transmitir dengue, zika y chikungunya.

Indicó que el gobierno estatal ha intensificado acciones durante un periodo de dos semanas, con recursos adicionales orientados a reforzar la prevención y movilizar tanto a autoridades como a la población.

No obstante, insistió en que el riesgo de incremento de casos permanece latente, al estimarse que más del 40 por ciento de la población se encuentra en zona de exposición.

Hernández Campos sostuvo que la contención de la enfermedad requiere una estrategia integral basada en promoción de la salud, acciones preventivas y corresponsabilidad social.

“Sin la participación de la ciudadanía, cualquier esfuerzo será insuficiente”, enfatizó.