Ante la creciente incidencia de robos en escuelas de Ciudad Victoria, la Secretaría de Educación de Tamaulipas (SET) anunció que se van a reforzar los operativos de seguridad.
De acuerdo con el titular de la dependencia, Miguel Ángel Valdés García, en los últimos tres meses se han reportado 13 robos en todo el estado, de los cuales seis corresponden a planteles de esta localidad.
“En la mañana tuvimos una plática con el secretario de Seguridad Pública. Vamos a reforzar los rondines y vamos a activar de manera más contundente al encargado de la seguridad por parte de la Secretaría de Educación y, desde luego, a través de la Mesa de Seguridad de Ciudad Victoria, vamos a buscar tener una mejor coordinación. En las escuelas estaremos pidiendo también a los padres de familia que nos reporten cualquier incidente que vean”, señaló.
Asimismo, informó que se buscará que parte de los recursos del programa federal “La Escuela es Nuestra’ pueda utilizarse para equipar a los centros educativos con cámaras, a fin de enlazarlos al sistema de videovigilancia estatal y facilitar su monitoreo en tiempo real por parte de las corporaciones de seguridad.
“Vamos a pedir permiso al programa La Escuela es Nuestra, que manda 400, 600 y hasta 800 mil pesos cada dos años a todas las escuelas del estado, sin faltar ninguna, para que se pueda invertir en cámaras. Lo que nos pide el secretario de Seguridad es que podamos tener cámaras conectadas al C5 o al C3; así sería mucho más fácil el tema de la vigilancia”, señaló
Valdés García, quien agregó que actualmente menos del 30 por ciento de las escuelas del estado están enlazadas a este sistema.
Sobre la posibilidad de contratar veladores, explicó que esta figura ya no cuenta con financiamiento dentro del fondo general de nómina, por lo que la dependencia tendrá que recurrir a otras alternativas de vigilancia, principalmente mediante herramientas tecnológicas.
Aunque no se precisó a cuánto ascienden las afectaciones por estos atracos, Valdés García señaló que en algunos casos la sustracción de equipos de cómputo, proyectores y cableado de cobre ha representado pérdidas de entre 70 mil y 80 mil pesos por escuela.