Ante la recurrencia con la que se registran robos en los centros escolares, el Congreso de Tamaulipas analizará la posibilidad de reformar el Código Penal para incrementar las penas contra quienes cometan este delito.

Tan solo en Ciudad Victoria, en lo que va de agosto se han reportado tres robos a planteles educativos, situación que vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de reforzar las medidas para proteger las escuelas y su infraestructura.

Yuridia Iturbe Vázquez, presidenta de la Comisión de Educación del Congreso del Estado, lamentó que continúen registrándose este tipo de hechos, al considerar que además de representar un daño patrimonial, afectan espacios que forman parte de la vida cotidiana de miles de estudiantes.

“Es lamentable que ocurran estos hechos de poca sensibilidad, de poca conciencia acerca de lo importante que son nuestros edificios, que día a día albergan a muchísimos estudiantes y que son la segunda casa de los menores”, señaló.

La legisladora consideró necesario revisar el marco legal para determinar si las sanciones actuales son suficientes, pues, dijo, aunque se trate de uno, dos o tres planteles afectados, cada caso representa un daño a las instituciones educativas.

Iturbe Vázquez adelantó que en los próximos días se reunirá con el secretario de Educación, Miguel Ángel Valdés García, para revisar el tema y, posteriormente, la Comisión de Educación podría iniciar el análisis correspondiente para determinar la viabilidad de presentar una iniciativa en las siguientes sesiones.

Explicó que antes de plantear una pena específica será necesario realizar un análisis jurídico y de la situación que prevalece en el estado, a fin de definir una propuesta acorde con las leyes vigentes. De resultar viable, se podría plantear una reforma al Código Penal para incrementar las penas por este delito.

“No necesitamos que pase tanto tiempo; es simplemente revisar, ver en qué estado estamos y cómo podemos modificarlo”, apuntó.

La diputada sostuvo que el análisis tendrá como objetivo determinar qué medidas pueden fortalecer la protección de los planteles y contribuir a reducir este tipo de delitos, al considerar que el robo a escuelas no debería ocurrir.