La reforma al Poder Judicial de la Federación ya comenzó a sentirse en Tamaulipas, tras la entrada en vigor del nuevo Acuerdo General del Órgano de Administración Judicial, que redefine la Carrera Judicial y las condiciones laborales de jueces, magistrados y personal de juzgados federales.
El nuevo esquema elimina al Consejo de la Judicatura Federal y concentra la administración judicial en un solo órgano, cuyas resoluciones en materia de carrera son definitivas, sin posibilidad de impugnación. Además, las juezas y magistrados electos por voto ciudadano dejan de formar parte de la Carrera Judicial, lo que ha generado inquietud en el sector jurÃdico.
El acuerdo impone evaluaciones constantes, concursos obligatorios y certificaciones periódicas, lo que para personal judicial en el estado implica mayor presión laboral y menor estabilidad.
Aunque la reforma se presenta como un avance en profesionalización y paridad de género, abogados de Tamaulipas advierten que el verdadero riesgo es la concentración del control y sus efectos en la independencia judicial.
Si bien el acuerdo incluye principios como paridad de género, igualdad sustantiva y combate a la violencia institucional, trabajadores del sector judicial en Tamaulipas señalan que el problema de fondo no es la capacitación, sino la concentración del control y la pérdida de estabilidad laboral.
Con esta reforma, el Poder Judicial federal entra en una nueva etapa. Para Tamaulipas, el reto será garantizar que los cambios no afecten la calidad de la justicia ni la independencia de quienes hoy resuelven casos clave para la seguridad, el trabajo y los derechos de la población.