Padres de familia y trabajadores del Taller Índigo Montessori se manifestaron este lunes frente a Casa de Gobierno para exigir la intervención de las autoridades estatales ante el retiro de la clave escolar por parte de la Secretaría de Educación de Tamaulipas (SET), una medida que pone en riesgo la continuidad educativa de niñas y niños con condiciones neurodivergentes que reciben atención en este plantel.
De acuerdo con la directora de la institución, Carolina González de la Llave Monroy, esta situación se deriva de los procesos de actualización de permisos ante instancias como el ITIFE, Protección Civil, Obras Públicas y COEPRIS, trámites que, además de ser burocráticos y tardados, representan un alto costo económico.
“A las escuelas pequeñas nos están exigiendo renovaciones inalcanzables por sus costos. Son trámites que tenemos que hacer cada dos años y, si no los alcanzamos a cubrir, nos cierran y nos quitan la clave”, denunció.
Explicó que, al tratarse de una institución con una matrícula de 14 alumnos —nueve en preescolar y cinco en primaria—, resulta complicado reunir los recursos necesarios para cumplir con los requerimientos, cuyo costo conjunto oscila entre los 40 y 50 mil pesos.
“Con pocos niños no tengo un capital guardado como para que en dos años se esté multiplicando. Los permisos en su totalidad son entre 40 y 50 mil pesos las renovaciones”, expresó.
La directora señaló que la SET ya conoce el caso, pues con antelación solicitó una ampliación del plazo para reunir el dinero necesario y cubrir el costo total de las renovaciones, pero no recibió respuesta.
Incluso, reveló que una madre de familia le ofreció 15 mil pesos para ayudarla a cubrir los trámites y evitar el cierre de la escuela, lo que refleja la preocupación de los padres por conservar el espacio educativo donde sus hijos reciben atención especializada.
Defendió la labor que realiza el taller como una alternativa para menores que enfrentan dificultades para adaptarse a grupos numerosos en escuelas regulares y requieren acompañamiento más individualizado.
Tras la protesta, la SET informó que el caso será revisado a través de la Subsecretaría de Educación Básica, por lo que los inconformes esperan que se aplique un criterio responsable, al tratarse de una institución con más de 30 años de trayectoria en la ciudad.