Productores agrícolas del norte de Tamaulipas enfrentan un escenario adverso al inicio del ciclo de siembra 2026, marcado por el incremento en los costos de producción y la falta de precios de garantía que aseguren la rentabilidad del campo, advirtió Juan Manuel Salinas Sánchez, gerente de la Unión Agrícola Regional del Norte de Tamaulipas.

El dirigente señaló que la actividad agrícola implica una alta inversión de tiempo, recursos económicos y esfuerzo físico, sin que exista certeza sobre la obtención de cosechas ni sobre el precio final al que se comercializarán los productos, el cual —dijo— suele ser definido por el mercado y no por los propios productores.

Explicó que los agricultores deben cubrir gastos relacionados con preparación de la tierra, insumos, refacciones y labores previas a la cosecha, aun cuando no cuentan con garantías de recuperación de la inversión, situación que coloca al sector en condiciones de vulnerabilidad financiera.

Salinas Sánchez comparó el panorama nacional con el de otros países donde los gobiernos implementan esquemas de apoyo y subsidio a la producción agrícola, con el objetivo de proteger a los productores y garantizar el abasto alimentario interno.

Indicó que en México, particularmente en el norte del país, los agricultores comerciales enfrentan una reducción de apoyos y una creciente dependencia de productos importados, lo que impacta la competitividad del sector y la estabilidad de la producción nacional.

De acuerdo con el representante agrícola, el inicio del nuevo ciclo productivo se da en un contexto de incertidumbre, en el que los precios de venta permanecen bajos mientras los costos de insumos continúan al alza.

Finalmente, señaló que el sector agrícola se mantiene en operación pese a las dificultades, al considerar que su actividad es fundamental para la economía regional y el suministro de alimentos en el país.