La dirigencia estatal del Partido Revolucionario Institucional (PRI) responsabilizó a Morena por los bloqueos carreteros registrados por segundo día consecutivo en distintos puntos de la entidad, al señalar que estos son consecuencia de un gobierno que calificó como inexperto, ineficaz y basado en decisiones improvisadas.
El presidente del Comité Directivo Estatal del PRI, Bruno Díaz Lara, sostuvo que no existen argumentos válidos para justificar la falta de atención a las demandas del sector productivo, considerando que Morena cuenta con mayoría tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado, lo que, afirmó, debería facilitar la aprobación de apoyos para transportistas y agricultores.
En conferencia de prensa, el líder priista indicó que, aunque las autoridades han insistido en convocar al diálogo para evitar afectaciones a terceros, en la práctica no se han traducido en soluciones concretas, lo que ha generado mayor inconformidad entre los campesinos.
Advirtió que los llamados al entendimiento han sido utilizados únicamente como una estrategia para contener momentáneamente las protestas, sin que exista un seguimiento real a las peticiones.
Según dijo, las promesas sobre entrega de insumos y apoyos al campo se repiten sin resultados tangibles, e incluso denunció que en algunos casos se ha optado por detener a representantes del movimiento.
El dirigente lamentó que diversos programas de apoyo al campo, como subsidios al diésel, financiamiento para maquinaria agrícola y esquemas de precios de garantía, hayan desaparecido tras el cambio de administración federal, afectando directamente a los productores.
Díaz Lara reiteró el respaldo del PRI a las manifestaciones en el norte de Tamaulipas, al considerar que se trata de una respuesta legítima ante la falta de soluciones.
“Cuando no hay resultados, la ciudadanía recurre a la protesta para hacerse escuchar”, expresó.
Hizo un llamado a la población afectada por los cierres carreteros a mostrar comprensión y solidaridad con los productores, al señalar que estas acciones son reflejo del incumplimiento de compromisos por parte del gobierno federal y la ausencia de diálogo efectivo.