Aunque el Gobierno de Tamaulipas asegura haber fortalecido los controles para evitar irregularidades en las licitaciones públicas, la administración estatal reconoce que las reformas a la Ley de Adquisiciones surgieron ante la necesidad de frenar prácticas vinculadas con empresas “fantasma” y proveedores incumplidos.

La secretaria de Administración, Luisa Eugenia Manautou Galván, sostuvo que actualmente los procesos de contratación pública son “rigurosos, estrictos y meticulosos”, con el propósito de garantizar transparencia en el ejercicio de recursos públicos.

La funcionaria explicó que las modificaciones realizadas a la Ley de Adquisiciones durante 2025 establecieron nuevos filtros para impedir la participación de compañías factureras o sin capacidad operativa real, luego de antecedentes de incumplimientos detectados en distintos municipios.

“La reforma surgió de la necesidad de contar con un marco jurídico sólido que garantice que las empresas tengan capacidad técnica y operativa para cumplir sus compromisos”, señaló.

Manautou Galván afirmó que ahora se verifica físicamente que los proveedores cuenten con oficinas reales y condiciones operativas suficientes, a fin de evitar simulaciones que comprometan recursos públicos.

La titular de Administración insistió en que el objetivo es elevar los niveles de transparencia y rendición de cuentas, asegurando que cada proceso se realiza bajo criterios de legalidad.

“Precisamente este tipo de procesos nos permite garantizar que los recursos públicos se ejerzan con legalidad y que los apoyos lleguen a quienes más lo necesitan”, afirmó.

La funcionaria añadió que las nuevas disposiciones buscan recuperar la confianza ciudadana en los procesos de contratación gubernamental y evitar que se repitan esquemas de simulación detectados en años anteriores.