La aplicación del denominado Plan B de la reforma electoral implicará la reducción de regidores y síndicos en al menos nueve ayuntamientos de Tamaulipas, principalmente en los municipios con mayor población y actividad económica.
Los municipios que deberán ajustar la integración de sus cabildos son Nuevo Laredo, Reynosa, Matamoros, Ciudad Victoria, El Mante, Río Bravo, Altamira, Tampico y Ciudad Madero.
Estos ayuntamientos deberán reducir el número de regidores y, en algunos casos, pasar de dos síndicos a uno, en función de los ajustes establecidos por la reforma y el tamaño de su población.
El Plan B establece como límite máximo 15 regidores por ayuntamiento y la asignación de un solo síndico por municipio, además de ajustar el número de integrantes del cabildo según el número de habitantes.
A nivel nacional, se estima que la reforma generaría la reducción de aproximadamente 190 regidurías en 59 municipios del país, con el objetivo central de disminuir el gasto político municipal y optimizar la operación administrativa de los gobiernos locales.
En el caso de Tamaulipas, se estima que actualmente existen alrededor de 505 integrantes en los cabildos municipales, concentrándose la mayor parte en las ciudades más grandes, especialmente en zonas fronterizas e industriales.
Este escenario explica que el impacto de la reforma no será generalizado, sino selectivo, enfocándose en municipios con mayor número de habitantes y estructuras administrativas más amplias.