Ciudad Victoria, Tamaulipas.- El profesor Enrique Meléndez presentó un oficio ante el Congreso del Estado para solicitar la publicación de un decreto que busca fortalecer la protección de los derechos de los trabajadores de la educación ante acusaciones formuladas por alumnos.

Explicó que la petición deriva de una demanda que el magisterio le planteó desde hace aproximadamente un año, particularmente ante casos en los que un señalamiento puede generar consecuencias para un docente antes de que concluyan las investigaciones correspondientes.

“Hay indefensión hacia el maestro”, sostuvo al señalar que los trabajadores de la educación le han expresado su preocupación por situaciones en las que, según su percepción, las acusaciones son tomadas como ciertas de manera inmediata.

Meléndez recordó que asumió el compromiso de impulsar una reforma durante una reunión realizada en Tampico, a la que asistieron alrededor de mil 300 personas.

Sin embargo, al revisar el tema con su equipo jurídico, detectó que ya existe un decreto relacionado con esta materia.

Por ello, decidió solicitar primero al Congreso del Estado que concluya el procedimiento y publique el documento en el Periódico Oficial del Estado.

“Lo único que estamos solicitando exactamente” es que se publique el decreto, explicó.

El profesor señaló que antes de presentar una nueva iniciativa de reforma quiere conocer el contenido del decreto existente, a fin de determinar si contempla las medidas que demanda el sector educativo o si es necesario plantear posteriormente modificaciones.

Meléndez consideró necesario que cualquier acusación contra un maestro sea investigada antes de establecer responsabilidades.

Señaló que existen situaciones en las que alumnos pueden realizar señalamientos en momentos de enojo, molestia u otras circunstancias, por lo que consideró indispensable garantizar procesos de investigación antes de emitir conclusiones.

El planteamiento, aclaró, no busca impedir que se investiguen posibles conductas indebidas de los docentes, sino garantizar que también se respeten sus derechos durante los procedimientos.

En otro tema, el profesor Enrique Meléndez se pronunció a favor de limitar el uso de teléfonos celulares por parte de niños y jóvenes dentro de las aulas.

Consideró que el uso inadecuado de estos dispositivos representa una preocupación tanto para maestros como para padres de familia.

Explicó que la Secretaría de Educación Pública ha puesto a disposición una plataforma para que docentes y otros integrantes de la comunidad educativa expresen su opinión sobre el uso de celulares en las escuelas.

A partir de esas opiniones, dijo, las autoridades federales determinarán las medidas que podrían implementarse.

El profesor reconoció que los teléfonos celulares pueden convertirse en una herramienta para documentar situaciones ocurridas dentro de las aulas, pero también advirtió que su utilización debe manejarse con responsabilidad.

Ante la difusión de videos en los que aparecen maestros, señaló que quienes desempeñan su labor de manera ética y responsable no deberían tener inconvenientes, aunque insistió en que los casos deben analizarse de manera particular.

Consideró necesario distinguir entre hechos concretos y situaciones aisladas, evitando generalizaciones que puedan afectar injustamente a los trabajadores de la educación.

El planteamiento, dijo, busca mantener un equilibrio entre la protección de los alumnos y el respeto a los derechos de los maestros.