Durante el año 2025, la Comisión de Caza y Pesca Deportiva del estado organizó 13 torneos de pesca y expidió 7 mil 138 cintillos de aprovechamiento cinegético, cifras que reflejan el crecimiento de estas prácticas, pero también un mayor orden, regulación y legalidad en el manejo de la vida silvestre.

Lejos de la improvisación, la caza regulada comenzó a posicionarse como una herramienta de conservación, al permitir el control de especies bajo esquemas técnicos y supervisados, en contraste con la depredación ilegal que aún persiste en otras regiones del país.

Uno de los datos más relevantes del balance anual es la incorporación de más de 116 mil hectáreas a esquemas formales de conservación a través de Unidades de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre (UMAs), resultado de la reactivación de trámites y autorizaciones que permanecían rezagados desde años anteriores.

Estas cifras colocan a Tamaulipas como un referente regional en ordenamiento cinegético y aprovechamiento sustentable, al combinar actividad productiva, cuidado ambiental y participación de propietarios rurales.

La estrategia, encabezada por el vocal de dicha institución Luis García, con el respaldo del gobernador, apuesta por un modelo que integra conservación ambiental, participación social y convivencia familiar, utilizando la pesca y la caza deportiva como palancas de desarrollo responsable en comunidades rurales.