En un escenario político cada vez más cerrado y con un PRI urgido de reencontrarse con su base, Ramiro Ramos Salinas sin rodeos asegura que va de nuevo por la candidatura del tricolor a la gubernatura de Tamaulipas, decidido a no quedarse otra vez en la orilla.

A pesar de que en procesos anteriores el partido le cerró el paso incluso para favorecer a perfiles externos al priismo, Ramos Salinas aseguró que su aspiración no es nueva ni improvisada, sino el resultado de años de trabajo, lealtad y convicción ideológica dentro del Revolucionario Institucional.

Con el arranque del proceso electoral en septiembre próximo, que renovará cargos locales y federales, y con la elección a gobernador en puerta para 2027–2028, el exdirigente estatal del PRI dejó claro que está listo para competir, debatir y recorrer Tamaulipas de norte a sur.

“Mi intención de participar no es nueva, tengo años solicitando ser candidato y por diversas circunstancias no se ha dado, pero hoy estoy listo”, afirmó, al subrayar que su trayectoria dentro del PRI se ha mantenido firme desde que se afilió siendo joven.

Ramos Salinas se definió como un defensor de la educación pública, de un sistema de salud que funcione, de la justicia, la democracia y la libertad, pero también como un político que cree en la pluralidad, el respeto y el diálogo como herramientas para reconstruir la vida pública del estado.

Con un discurso que apunta directamente a los problemas que más duelen a los tamaulipecos, reconoció que temas como la inseguridad, el empleo y la crisis en los servicios de salud están “muy mal” tanto en el estado como en el país, y sostuvo que es momento de proponer soluciones reales.

El priista adelantó que iniciará recorridos por todo Tamaulipas para escuchar a la ciudadanía, evaluar gobiernos y recoger propuestas, convencido de que la militancia y la sociedad demandan perfiles con experiencia, preparación y carácter.