El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS) negó formalmente que los gobernadores Alfonso Durazo, de Sonora, y Américo Villarreal, de Tamaulipas, cuenten con un ‘parole’ o permiso especial de entrada a territorio estadounidense, según información publicada por diversos diarios.

La aclaración ocurre luego de que reportes periodísticos señalaran que las visas de ambos mandatarios estatales habrían sido canceladas por motivos de seguridad, de lo cual no existe confirmación oficial.

Según el reporte, la dependencia estadounidense respondió a una solicitud expresa del medio sobre si se había otorgado dicho ‘parole por Beneficio Público Significativo’, y bajo qué condiciones; la respuesta de DHS según la nota fue una negativa categórica, destacando a ambos funcionarios con nombre y apellidos.

“Francisco Alfonso Durazo Montaño y Américo Villareal Anaya no han sido incluidos con ese permiso”, habría indicado la dependencia a través de un correo electrónico.

El ‘parole’ es catalogado en el ámbito migratorio como un “perdón a la deportación” que se aplica cuando un extranjero es considerado inadmisible. De acuerdo con la explicación del DHS, el Permiso Parole por Beneficio Público Significativo:

“Es un permiso discrecional de inmigración. Permite a extranjeros entrar o permanecer temporalmente en EE.UU. sin una visa por “un beneficio reconocido al gobierno, al interés público o a la seguridad nacional”.

Para emitir la respuesta negativa, el DHS revisó los registros de las únicas tres oficinas facultadas para otorgar dicho documento:

La oficina de Servicios de Ciudadanía e Inmigración (USCIS), la de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP y la de Inmigración y Control de Aduanas ICE).

La controversia en torno a los mandatarios cobró fuerza tras una publicación firmada por Steve Fisher y Kate Linthicum la cual afirmaba que el gobierno de EE.UU. les había retirado las visas y, de manera simultánea, les había concedido dicho permiso especial.

Tras las afirmaciones de Fisher y Linthicum, ambos gobernadores han negado públicamente la cancelación de sus visas y en el caso de Américo Villarreal, el Ejecutivo expuso el documento públicamente para demostrar su permanencia y posesión.