Aunque en los últimos años en Ciudad Victoria se ha incrementado la infraestructura inclusiva, la falta de respeto de algunos automovilistas sigue afectando la movilidad de las personas que presentan algún tipo de discapacidad.

De acuerdo con Francisco Ambriz Lascano, encargado del área de capacitación de Tránsito Municipal, por obstruir rampas y estacionarse en cajones azules, cada mes son infraccionados un promedio de 40 conductores.

“Lo vemos mucho en centros comerciales, en escuelas e incluso se da hasta en domicilios particulares”, explicó.

Para Ambriz Lascano, la falta de respeto hacia los espacios para personas con capacidades diferentes radica no solo en la falta de sensibilización, sino también en el desconocimiento del reglamento de tránsito.

“Cuando la persona tiene conocimiento de la situación normativa, también tiene que aplicarla dentro de la vía pública. Si somos conductores, tenemos que conocer el reglamento y estar conscientes de qué podemos hacer y qué no”, añadió.

La multa por este tipo de faltas asciende aproximadamente a 1,800 pesos, más los gastos por el arrastre de la grúa, y no tiene derecho a descuento por pronto pago.