Autoridades de salud en Tamaulipas mantienen abierta una investigación por un presunto saqueo en el Hospital General Norberto Treviño Zapata, ante versiones sobre el posible desvío de insumos y equipo médico hacia clínicas privadas.

Sin abundar en detalles, el coordinador estatal del IMSS Bienestar, Marggid Rodríguez Avendaño, confirmó el inicio del proceso y advirtió que no se descarta la existencia de estas prácticas.

“Ya se está investigando… en unas tres, cuatro semanas les puedo dar información. Sí puede haber (irregularidades)”, declaró.

En medio de dicho proceso, el funcionario también reconoció el deterioro de la infraestructura hospitalaria. Entre los problemas más críticos, señaló el sistema de elevadores del nosocomio, con alrededor de 40 años de antigüedad, los cuales serán sustituidos debido a que su vida útil está agotada y ya no es posible repararlos por la falta de refacciones.

El reemplazo de estos equipos se realizará de manera escalonada, con un plazo estimado de dos meses por unidad.

Rodríguez Avendaño añadió que estas condiciones no son aisladas, pues también se han registrado fallas en los sistemas de climatización del Hospital Carlos Canseco, donde los “chillers” dejaron de operar. Como medida emergente, se instalaron equipos provisionales mientras se concreta la llegada de nuevo equipo y refacciones.

En ese contexto, subrayó que una parte importante de la red hospitalaria en Tamaulipas opera con equipos que ya cumplieron su vida útil, lo que impacta directamente en la calidad del servicio.

“No recibimos unos hospitales en condiciones óptimas, en primer lugar. Y en segundo lugar, se presenta la situación de que la mayoría de los hospitales cumplen 30 o 40 años, y precisamente esos aparatos son de ese tiempo, y están cumpliendo su vida útil”, señaló.

Para atender este rezago, indicó que se dispone de una bolsa general de aproximadamente 350 millones de pesos destinada a la rehabilitación de infraestructura en unidades médicas de primero y segundo nivel.