El Instituto Electoral de Tamaulipas inició un proceso interno de evaluación para medir el impacto operativo derivado de la aprobación del denominado Plan B electoral en el Congreso de la Unión.
El secretario ejecutivo del organismo, Juan de Dios Álvarez Ortiz, informó que las áreas técnicas comenzaron formalmente el análisis para aterrizar los cambios normativos a la realidad operativa del estado.
Explicó que esta revisión forma parte de una estrategia institucional para medir y definir los efectos que pudiera generar la reforma electoral de cara a la elección intermedia del 2027.
El funcionario electoral detalló que el objetivo es prever los ajustes necesarios en los instrumentos normativos vigentes que resulten aplicables tras la entrada en vigor de las nuevas disposiciones en materia electoral.
Añadió que actualmente las áreas del instituto se mantienen atentas al desarrollo del proceso legislativo en las entidades federativas, ya que la reforma contempla modificaciones específicas en la integración de los ayuntamientos.
De acuerdo con Álvarez Ortiz, uno de los efectos directos del Plan B será la reducción de cargos en los cabildos municipales de Tamaulipas.
Precisó que en el estado se perderán 14 sindicaturas y 48 regidurías, conforme a lo establecido en el artículo 115 Constitucional tras la aprobación de la reforma.
Indicó que actualmente existen dos municipios con 18 regidurías y siete más con 21, cifras que superan el nuevo tope establecido en la reforma, el cual fija un máximo de 15 regidurías por ayuntamiento.
El secretario ejecutivo subrayó que la tarea de armonizar la legislación local, incluyendo el Código Municipal, la Constitución estatal y la normativa electoral, corresponderá al Congreso del Estado de Tamaulipas, proceso que deberá concretarse a más tardar tres meses antes del arranque formal del proceso electoral, previsto para el mes de septiembre