Después de dos semanas sin acceso a gasolina ni otros carburantes en el poblado de La Pesca, municipio de Soto la Marina, finalmente se anunció la reapertura de la única estación de servicio local para este viernes, bajo el esquema de Gasolinera Bienestar. Lo que no se explica es por qué tanto tiempo sin servicio y sin alternativas para los vecinos y trabajadores que dependen del combustible para su día a día.

La Secretaría de Energía del Gobierno de Tamaulipas informó mediante boletín que la estación comenzará a operar con este nuevo modelo; sin embargo, no hay claridad sobre por qué no se habilitó antes, ni sobre los efectos que el cierre ha tenido en la población. La falta de un plan de contingencia dejó en evidencia la vulnerabilidad de una comunidad que depende de una sola gasolinera.

Durante el prolongado desabasto, los residentes se vieron obligados a trasladarse hasta la cabecera municipal para poder abastecerse de gasolina, recorriendo alrededor de 50 kilómetros por viaje. Esto implicó más gasto en transporte, tiempo perdido y afectaciones directas a la economía local.

Pescadores denunciaron que, ante la necesidad, algunos optaron por comprar gasolina de manera informal a más de 40 pesos por litro, encareciendo aún más sus costos de operación.

“Nos dejaron solos. Dos semanas sin gasolina y nadie dio la cara. Nosotros vivimos del día a día; si no salimos a pescar, no hay dinero para la casa”, expresó molesto Juan “N”, pescador con más de 20 años en la comunidad.

Otro trabajador del mar, Miguel Otoniel de la colonia de pescadores ubicados sobre el mismo canal, señaló que el cierre golpeó directamente su bolsillo: “Teníamos que ir hasta Soto la Marina por gasolina, gastando más en el viaje que lo que ganábamos en una salida corta. Y aquí la vendían carísima, arriba de 40 pesos el litro. ¿Quién responde por eso?”.

La economía de La Pesca depende en gran medida de la actividad pesquera y del turismo. El cierre prolongado no solo afectó a los trabajadores del mar, sino también a comerciantes, transportistas, visitantes y prestadores de servicios.

Aunque la reapertura está prevista para este viernes, habitantes consideran que el problema evidenció la falta de previsión y de alternativas ante una contingencia previsible. Ahora esperan que el nuevo esquema garantice abasto permanente y que no vuelva a repetirse una situación que dejó a toda la comunidad prácticamente paralizada.