De las más de 300 escuelas de nivel básico y medio superior que han sido inspeccionadas en Ciudad Victoria por elementos de Protección Civil y Bomberos, el 95% no cuenta con su Programa Interno de Protección Civil (PIPC), un documento fundamental para garantizar la seguridad de alumnos, maestros y personal en general ante cualquier emergencia.

Juan José Perales Jaramillo, coordinador operativo de la corporación, explicó que este instrumento de planeación no solo contempla la revisión estructural de los inmuebles, sino también aspectos clave como rutas de evacuación, señalética de emergencia, botiquines de primeros auxilios, extintores y protocolos de actuación ante siniestros.

“A nosotros nos corresponde revisar un universo de 430 escuelas, desde el nivel preescolar hasta educación media superior, y ya llevamos un avance muy significativo. Lo que hemos detectado en estas inspecciones es que el 95% no cuenta con programas internos de Protección Civil, pero hay que reconocer que el factor económico es uno de los principales obstáculos; elaborar un programa interno cuesta, sin embargo, estamos haciendo conciencia para que las escuelas encuentren la forma de cumplir, ya que es un requisito que deben atender por seguridad”, expresó.

No obstante, añadió que en lo que sí están cumpliendo las escuelas es en la capacitación del personal docente para el manejo de situaciones de emergencia.

“Nos han estado solicitando capacitaciones y hemos estado visitando muchas escuelas. Las capacitaciones que se brindan por parte de la coordinación son en primeros auxilios, evacuación, uso del extintor, prevención de incendios… toda esa parte la hemos estado trabajando con los maestros, para que ellos sepan cómo reaccionar y que los niños estén seguros. Pero sí les falta atender la parte del equipamiento y los programas internos de Protección Civil”.

La inspección a planteles educativos comenzó a nivel estatal en el segundo semestre de 2023, tras la caída del domo en el patio central del Colegio Antonio Repiso. Aunque el incidente no dejó personas gravemente lesionadas, sí generó preocupación y puso en evidencia la necesidad de reforzar las medidas de seguridad en los centros educativos.