La investigación por la muerte de Dafne Zapata Quintos tomó un nuevo rumbo luego de que la Fiscalía General de Justicia de Tamaulipas confirmara que la menor murió por asfixia y el caso se integra formalmente como feminicidio y que las indagatorias alcanzan a todo el personal de la academia militarizada donde ocurrieron los hechos.

El fiscal general Eduardo Govea Orozco informó que las investigaciones no se centran en una sola persona, sino que abarcan desde directivos hasta trabajadores que laboraban en la institución al momento del fallecimiento de la adolescente.

“Se ha investigado a todo el personal que elaboraba en ese lugar, desde el director, que es el propietario o titular de la institución, pero también al personal que colaboraba ahí”, señaló.

El funcionario explicó que la Fiscalía mantiene abiertas diversas líneas de investigación respaldadas por peritajes y estudios forenses, con el objetivo de reunir elementos sólidos antes de proceder judicialmente contra posibles responsables.

Govea Orozco rechazó que exista retraso en la integración de la carpeta y aseguró que las diligencias se han realizado conforme al debido proceso, dada la complejidad del caso y la necesidad de sustentar jurídicamente cada actuación.

Además, recordó que las instalaciones de la academia permanecen clausuradas para facilitar los actos de investigación y la recopilación de evidencias relacionadas con el caso.

El fiscal reveló que desde las primeras actuaciones surgieron indicios de que la muerte de Dafne no correspondía a causas naturales, situación que llevó a las autoridades a profundizar las indagatorias hasta determinar que el delito a investigar es feminicidio.

La confirmación ocurre en medio de una creciente presión social, luego de que familiares, colectivos y organizaciones civiles intensificaran sus exigencias de justicia y castigo para quienes resulten responsables de la muerte de la adolescente.