La forma en que México está cumpliendo con el Tratado de Aguas con Estados Unidos podría tener consecuencias graves para el campo tamaulipeco, al grado de poner en peligro la permanencia del Distrito de Riego 025, Bajo Río Bravo, uno de los más extensos del país, alertó Jorge Luis López Martínez, presidente del Consejo Estatal Agropecuario.
El dirigente señaló que existe preocupación entre los productores por acuerdos recientes que, aseguró, van más allá de lo establecido en el tratado internacional, al plantear una entrega mínima anual de 413.7 millones de metros cúbicos de agua, condición que, dijo, no está contemplada en el documento original.
López Martínez explicó que el tratado no obliga a garantizar volúmenes mínimos de agua en cada año, especialmente cuando se trata de un segundo ciclo, ya que en ese periodo únicamente se contempla la reposición de adeudos acumulados.
En ese sentido, consideró que se estaría enviando agua de manera anticipada y en detrimento de los intereses nacionales.
Recordó que el plazo para cubrir el faltante correspondiente al ciclo 36 vence hasta el 24 de octubre de 2030, tiempo suficiente para que fenómenos naturales como tormentas o ciclones aporten el volumen necesario, sin afectar de manera directa a los productores mexicanos.
De acuerdo con el líder agropecuario, más de 100 mil hectáreas quedarán sin sembrarse en el Distrito 025 debido a la falta del recurso hídrico, lo que representa un golpe severo para la economía agrícola de la región.
Asimismo, dio a conocer que funcionarios de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) han sostenido reuniones con representantes de módulos de riego, ofreciendo una compensación de mil pesos por hectárea afectada.
Sin embargo, dicha propuesta fue rechazada al considerarla insuficiente frente a pérdidas que ascienden a miles de millones de pesos.
“Una cantidad así no resuelve nada; si se va a hablar de indemnización, debe ser al menos una que permita la subsistencia de los productores”, sostuvo.
López Martínez exhortó al gobierno federal a revisar la estrategia con la que se está atendiendo el compromiso internacional, insistiendo en que el tratado puede cumplirse sin anticipar agua que no corresponde entregar.
Para ello, planteó que Conagua haga uso del almacenamiento existente en las presas de los seis ríos aforados, donde actualmente se resguardan más de mil 700 millones de metros cúbicos, los cuales, afirmó, permitirían atender el acuerdo sin poner en riesgo al campo mexicano.