A partir de noviembre, la prohibición de los teléfonos celulares en las escuelas de educación básica podría comenzar a aplicarse en Tamaulipas y el resto del país, como parte de una estrategia para reducir las distracciones en las aulas y mejorar la concentración de los estudiantes.
El secretario de Educación de Tamaulipas, Miguel Ángel Valdés García, informó que la medida se encuentra en proceso de definición por parte de la Secretaría de Educación Pública (SEP), después de que una consulta nacional, en la que participaron alrededor de un millón de maestros, reveló que el 86 por ciento está a favor de que los teléfonos celulares no ingresen a los salones de clase.
Explicó que Tamaulipas ya hizo observaciones al proyecto de regulación enviado por la SEP y que el próximo lunes los secretarios de Educación del país se reunirán con el titular de la dependencia, Mario Delgado, para revisar los lineamientos y la operación de la medida.
La propuesta, adelantó, contempla a las escuelas de educación básica, aunque cada estado podrá adaptar la medida a sus necesidades.
“Será a partir de noviembre en todo el país; lo podemos adaptar, pero en general, el principio es no llevarlo (el teléfono celular) en primaria y secundaria”, expresó.
En el caso de las escuelas de nivel medio superior, Valdés García señaló que la restricción podría flexibilizarse mediante acuerdos para regular su uso.
El secretario aclaró que la intención no es sacar la tecnología de las escuelas, sino evitar que el teléfono se convierta en una distracción para los estudiantes, por lo que se contempla recurrir a tabletas y otros dispositivos con fines educativos.
“El tema no es que quede la tecnología fuera, es una gran herramienta. El tema es que las redes sociales están descontroladas y ya vieron que afectó los resultados de PISA en 91 países; se cayó la lectura y comprensión dramáticamente, y el responsable tiene nombre: es el teléfono celular, lo dice la UNESCO”, sostuvo.
Asimismo, indicó que los países que salieron mejor evaluados en PISA ya tenían como antecedente restricciones al uso de celulares en las escuelas.