El secretario de Recursos Hidráulicos del Gobierno de Tamaulipas, Raúl Quiroga Álvarez, advirtió que el tandeo del vital líquido del agua podría implementarse “a la brevedad” ante la caída en los niveles de pozos y manantiales en varias partes del estado sobre todo en esta capital.
El funcionario explicó que, aunque en temporadas de recarga los sistemas logran estabilizarse —gracias a fuentes como los manantiales de La Peñita y el acueducto de El Guerrero—, la situación cambia drásticamente en los meses más secos, cuando los niveles bajan y se entra en una fase crítica.
“Esto no es nuevo”, sentenció, al recordar que el problema tiene al menos 15 años sin resolverse de fondo, debido a obras pendientes como la segunda línea del acueducto, proyectada desde 2010 pero que no se concretó en su momento.
Ante este panorama, Quiroga Álvarez fue claro: el tandeo no es una opción, sino una necesidad cuando el agua no alcanza. La medida, explicó, busca repartir el recurso de manera equitativa entre colonias, evitando que algunas zonas acaparen el suministro mientras otras enfrentan sequía total.
“Cuando no hay suficiente agua, se tiene que distribuir entre todos”, subrayó, dejando en claro que el objetivo es garantizar el acceso, aunque sea de manera limitada.
La situación se agrava por un dato preocupante: en los últimos ocho años, las fuentes de abastecimiento solo han logrado recuperarse gracias a tormentas y lluvias aisladas, mientras que el promedio de precipitaciones ha ido en descenso mes con mes.
En municipios donde el sistema ya no da abasto, incluso se ha tenido que recurrir al envío de agua en pipas, reflejo de una crisis que avanza silenciosamente. Aunque el tandeo no sería permanente en condiciones normales, el funcionario reconoció que, ante la escasez recurrente, esta práctica se ha vuelto cada vez más común en la capital tamaulipeca.