La mortandad de peces registrada en el sur de Tamaulipas quedó oficialmente como un caso cerrado. Autoridades ambientales descartaron contaminación o riesgos sanitarios, al concluir que el fenómeno fue provocado por condiciones naturales relacionadas con el manejo de compuertas y cambios en el flujo del agua.

El titular de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente (Seduma), Karl Heinz Becker Hernández, informó que tras una revisión conjunta con instancias federales como la Profepa y especialistas técnicos, se realizaron análisis para determinar el origen del problema.

“Lo importante era tener certeza de lo ocurrido. Se hicieron los estudios correspondientes y se confirmó que no hay una situación de riesgo actualmente”, explicó el funcionario.

De acuerdo con la evaluación, la muerte de peces se originó cuando, en un periodo de flujo de agua, algunas especies quedaron atrapadas en zonas cercanas a compuertas. Posteriormente, al cambiar las condiciones de marea y reducirse el paso del agua, estos cuerpos quedaron aislados, provocando acumulación de agua salada y falta de oxígeno.

Este fenómeno, explicaron, se agravó debido a que las compuertas no pueden permanecer abiertas de manera permanente, ya que cumplen funciones de regulación hidráulica en la zona.

Las autoridades aseguraron que actualmente no existe ningún riesgo ambiental ni sanitario, y que el área ya se encuentra en condiciones normales.

En paralelo, Seduma informó que se mantienen acciones preventivas en playas del sur del estado ante posibles contingencias como la llegada de sargazo. Hasta el momento, la presencia de esta alga ha sido mínima, lo que ha permitido condiciones favorables para visitantes en plena temporada.

Con ello, el Gobierno del Estado da por concluido el episodio de mortandad, subrayando que se trató de un evento natural y no de contaminación.