La Cruz Roja Mexicana Delegación Victoria enfrenta un adeudo cercano a los 350 mil pesos que mantiene restringida su operación, principalmente por compromisos con proveedores y servicios básicos, reconoció el presidente del Consejo Directivo, Francisco Arellano Conde.
Señaló que la mayor presión se concentra en el pago de energía eléctrica, con un rezago de alrededor de 55 mil pesos, situación que incluso derivó en un intento de corte del servicio. A ello se suma un adeudo superior a los 20 mil pesos por consumo de agua, además de pendientes con proveedores de papelería, combustible y otros insumos.
“Me dejaron una deuda con la que estoy ahorita batallando para poder abonar. Entre todo suman alrededor de 350 mil pesos y no se puede pagar porque nos llegan cobradores de papelería, gasolina y otros proveedores. Pero lo que más me duele es el tema de la luz, porque forzosamente tenemos que abonar; si no, nos la cortan, y esto provocaría afectaciones para los doctores y, por supuesto, para los pacientes”, expresó.
Arellano Conde admitió que las limitaciones financieras han impactado directamente en la capacidad operativa de la institución, al grado de que actualmente no se cuenta con servicio activo de emergencias. No obstante, añadió que ya se preparan dos ambulancias para retomar la atención prehospitalaria, servicio que, aunque no genera ingresos, resulta esencial.
En contraste, el área médica se mantiene como la principal fuente de ingresos, con un promedio de más de 50 consultas diarias a bajo costo, lo que permite cubrir gastos básicos como nómina y adquisición de medicamentos.
“Ahorita estamos ofreciendo consulta de medicina general, tenemos pediatría, radiología, servicios de enfermería”, cuyos costos indicó que van de los 50 a los 250 pesos.
El presidente del Consejo reconoció que la institución fue recibida en condiciones adversas, tras permanecer cerrada durante tres meses, con daños por vandalismo y pérdida de equipo, lo que ha obligó a iniciar prácticamente desde cero.
Ante este panorama, hizo un llamado a autoridades, empresarios y sector médico para respaldar financieramente a la Cruz Roja, a fin de poder regularizar los adeudos y restablecer la totalidad de los servicios.
“Necesitamos apoyo para salir adelante, porque con las deudas que hay no se puede avanzar al ritmo que quisiéramos”, concluyó.