La Fiscalía General de Justicia del Estado se encuentra en un proceso interno de reestructuración y depuración, en el que ya se han detectado malas prácticas y se han concretado bajas de personal, informó el fiscal general, Eduardo Govea Orozco.
El titular de la institución explicó que los cambios se desarrollan de manera gradual, debido a que todos los perfiles deben someterse a evaluaciones de control de confianza antes de integrarse o permanecer en áreas estratégicas.
Este proceso, dijo, se aplica en vicefiscalías, fiscalías especializadas y distintas unidades administrativas.
Aclaró que no existe un plazo definido para concluir la reestructura, ya que el avance depende directamente del cumplimiento de los requisitos por parte del personal evaluado.
“Es indispensable cubrir los controles de confianza para garantizar perfiles adecuados en cada área”, sostuvo.
Durante este proceso, el fiscal reconoció que se han encontrado “viejos vicios” dentro de la dependencia, principalmente relacionados con dilaciones en los procedimientos y actuaciones irregulares de algunos servidores públicos.
Ante ello, aseguró que se ha actuado de manera inmediata para corregir estas prácticas.
En lo que va del año, se han registrado bajas de agentes del Ministerio Público y elementos de la policía investigadora.
Algunas de estas separaciones obedecen a la falta de cumplimiento en los controles de confianza, mientras que otras derivan de irregularidades en el desempeño de sus funciones.
Entre los casos, destacó la baja de al menos dos agentes del Ministerio Público en las primeras semanas del año, incluido uno de reciente ingreso que fue separado casi de manera inmediata tras detectarse inconsistencias.
Asimismo, confirmó que algunos elementos permanecen bajo investigación interna, aunque hasta el momento no se ha ejercido acción penal en su contra.