La dirigencia estatal del PRI denunció la eliminación reiterada de mensajes políticos pintados en bardas, lo que calificó como una estrategia de censura que ya se ha detectado en municipios como Altamira y Ciudad Victoria.
El líder del partido, Bruno Díaz Lara, señaló que estas acciones han afectado directamente la difusión de su posicionamiento, particularmente en espacios privados donde habían plasmado consignas dirigidas a la ciudadanía.
Uno de los casos más visibles, explicó, se ubica en el libramiento Naciones Unidas de la capital, donde una pinta con contenido político fue cubierta en dos ocasiones, incluso después de haber sido restaurada por el propio partido.
Aunque evitó señalar responsables de manera directa, el dirigente sugirió que estas prácticas podrían estar relacionadas con el partido gobernante, al considerar que sus mensajes generan incomodidad.
Frente a esta situación, el PRI ha comenzado a documentar los hechos con el propósito de acudir ante autoridades electorales y dejar constancia de lo que consideran una vulneración a la libre expresión.
Díaz Lara sostuvo que su partido mantendrá su estrategia de comunicación, pese a este tipo de incidentes, y aseguró que no modificarán su línea de crítica ni su presencia en el espacio público.
Incluso, consideró que estos actos reflejan un contexto de competencia política más tensa rumbo al proceso electoral, donde, dijo, su partido ha mostrado señales de crecimiento.