El sector de alimentos y bebidas en la zona centro de Tamaulipas advirtió que los altos costos de las licencias y las sanciones por incumplir disposiciones de transmisión podrían dejar fuera a negocios formales de la transmisión de los partidos del Mundial.

Jesús Arnoldo Gómez González, presidente de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y de Alimentos Condimentados (Canirac), señaló que, aunque el evento representa una oportunidad económica relevante, las condiciones actuales no están favoreciendo a quienes operan dentro de la legalidad.

Reconoció que existe expectativa de un incremento de hasta 29 por ciento en ventas durante junio y julio, además de la generación de empleos temporales. Sin embargo, advirtió que este potencial contrasta con las dificultades para costear las licencias de transmisión, cuyos precios oscilan entre 13 mil y 24 mil pesos, además de la obligación de contratar servicios comerciales con empresas autorizadas.

Indicó que el organismo respalda el cumplimiento de la legislación en materia de propiedad intelectual y transmisión de eventos deportivos, pero cuestionó el enfoque de las medidas. 

“No estamos en contra de la legalidad, pero las reglas deben ser claras, razonables y proporcionales a la realidad económica”, sostuvo.

Gómez González expuso que la carga operativa para los empresarios ya incluye impuestos, permisos, cuotas de seguridad social y servicios, a lo que ahora se suma la falta de claridad sobre los alcances de las licencias, lo que complica la planeación financiera.

Advirtió que esta situación afecta la competitividad, ya que mientras los establecimientos formales enfrentan mayores restricciones y costos, el sector informal podría transmitir los partidos sin asumir dichas obligaciones.

El representante de Canirac consideró que el mensaje de las autoridades federales es contradictorio en un momento en que se requiere incentivar la economía, atraer inversión y fortalecer el consumo interno. Señaló que, lejos de impulsar al sector, las actuales disposiciones podrían limitar la participación de negocios que tradicionalmente han sido parte de este tipo de eventos.

Ante este panorama, el organismo planteó la necesidad de establecer condiciones más claras, accesibles y proporcionales a la realidad económica, a fin de que los establecimientos puedan sumarse a la derrama económica sin enfrentar riesgos legales o financieros excesivos.

De no ajustarse las condiciones, advirtió, muchos restaurantes y bares optarán por no transmitir los partidos, quedando al margen de la derrama económica que generará el Mundial.