Este miércoles, más de 2 mil 800 alumnos del Instituto Tecnológico de Ciudad Victoria se quedaron sin clases debido a una manifestación pacífica que busca visibilizar diversas irregularidades administrativas.
Aunque todos los accesos fueron cerrados con cadenas y candados, los inconformes aseguran que no se trata de una toma del plantel, sino de una acción organizada de protesta.
“Estamos haciendo un resguardo de las instalaciones, no estamos tomando las instalaciones, estamos realizando un movimiento legítimo de estudiantes. Queremos que se esclarezca en qué se usa cada centavo de lo que pagamos de reinscripción, y asimismo que se haga el cambio de la directora Deisy Jessica Álvarez, ya que concluyó su periodo administrativo el pasado mes de febrero”, señaló Diego Hernando Pacheco, presidente del Comité de Alumnos.
Explicó que la medida busca captar la atención del director general del Tecnológico Nacional de México, Ramón Jiménez López, ante lo que calificó como malos manejos en la institución.
Entre las irregularidades denunciadas destaca el reciente incremento de la reinscripción a 3 mil 300 pesos sin justificación aparente, mientras los laboratorios operan con material obsoleto y las aulas se encuentran en mal estado.
Pacheco cuestionó adquisiciones como un camión de 5 millones de pesos que se averió en su primer viaje y la compra de una cámara de 80 mil pesos para el área de comunicación, la cual —afirman— difunde una realidad ajena a las carencias de la institución.
Los manifestantes también reportaron haber recibido hostigamiento y amenazas por parte de directivos, situación que ha limitado el apoyo abierto de algunos docentes por temor a represalias.
El cierre del plantel inició alrededor de las 3:00 de la mañana y trascendió que se mantendrá de manera indefinida hasta que se atiendan sus demandas.
“Si es necesario pasar la noche aquí, vamos a pasar la noche aquí. Esto va a durar indefinidamente hasta que se preste atención por parte de la dirección general”, dijo, al recordar que las autoridades nacionales ya tienen conocimiento de lo que ocurre en la institución. “Hicimos llegar un pliego petitorio”, agregó, sin que hasta el momento haya habido respuesta.
Cabe recordar que esta no es la primera manifestación que surge en contra de la directora; el pasado 18 de febrero un grupo de docentes denunció estar siendo objeto de violencia institucional. A este movimiento, horas más tarde, también se sumaron estudiantes.