El uso del casco entre motociclistas dejó de ser un asunto de multas o reglamentos y se convirtió en una urgencia de salud pública, advirtió el diputado local Claudio De Leija, al alertar sobre el impacto que los accidentes sin protección tienen en hospitales y servicios de emergencia.

El legislador señaló que las salas de urgencias atienden de manera recurrente a motociclistas, en su mayoría jóvenes, que sufren traumatismos craneoencefálicos y lesiones de alta gravedad por conducir sin casco, lo que obliga a los médicos a destinar recursos inmediatos para salvarles la vida.

De Leija subrayó que cada accidente grave no solo pone en riesgo al conductor, sino que satura la capacidad hospitalaria, retrasando la atención de otros pacientes que también requieren servicios de urgencia.

“No es solo una falta administrativa. Cuando alguien llega con lesiones severas por no usar casco, se movilizan médicos, equipos y tiempo que podrían estar atendiendo a otros ciudadanos. Por eso hablamos de responsabilidad social”, expresó.

El diputado recordó que el casco es una medida comprobada para reducir muertes y discapacidades permanentes, por lo que insistió en fortalecer una cultura de prevención y respeto a la normativa vigente.

Además, advirtió sobre una práctica frecuente en las calles de Madero: motocicletas con dos, tres pasajeros e incluso menores de edad, situación que incrementa de forma exponencial el riesgo de tragedias.

Claudio De Leija hizo un llamado directo a familias y conductores para priorizar la vida, usar casco en todo momento y evitar conductas que pueden tener consecuencias irreversibles.