Tamaulipas se encamina a aplicar mano dura contra quienes conduzcan bajo los influjos del alcohol o las drogas: la cancelación definitiva de la licencia de conducir y la duplicación de las sanciones penales en casos de accidentes fatales ya están sobre la mesa del Poder Legislativo.
La diputada Lucero Deosdady advirtió que la propuesta de reforma al Código Penal del Estado busca cerrar el paso a la impunidad, especialmente en aquellos casos donde el responsable intenta huir o evade pruebas como el alcoholímetro o exámenes toxicológicos tras un siniestro.
“El objetivo es claro: evitar más tragedias. No queremos que sigan existiendo víctimas fatales por conductores irresponsables”, sostuvo la legisladora, al dejar en claro que se endurecerán las penas cuando haya agravantes como darse a la fuga o sustraerse de la acción de la justicia.
La iniciativa contempla que, en caso de que una persona provoque la muerte de otra mientras conduce en estado inconveniente, no solo enfrente consecuencias penales más severas —que incluso podrían duplicarse según determine la autoridad judicial—, sino que además pierda de manera permanente su derecho a conducir.
Este planteamiento surge en medio de la indignación social por diversos accidentes mortales registrados en la entidad, donde las víctimas han quedado en estado de indefensión ante la irresponsabilidad de conductores que, en muchos casos, intentan evadir la ley.
Desde el Congreso local, se insiste en que la prioridad es la prevención y la protección de las familias tamaulipecas, enviando un mensaje contundente: quien maneje ebrio o drogado y cause una tragedia, no solo enfrentará la justicia, sino que quedará inhabilitado de por vida para volver a conducir.