Victoria, Tamaulipas.- Los recursos que recauden los ayuntamientos por multas aplicadas a personas que tiren basura en calles, drenes, alcantarillas y espacios públicos, deberían utilizarse para fortalecer el servicio de limpieza pública y mejorar la infraestructura de recolección de residuos, comentó el secretario de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente, Karl Heinz Becker Hernández.
El funcionario estatal señaló que la iniciativa presentada por diputados de Morena en el Congreso local debe contemplar mecanismos claros para que el dinero obtenido por las sanciones se reintegre a los municipios y permita adquirir más camiones recolectores, reparar unidades dañadas y modernizar tecnologías relacionadas con el manejo de residuos sólidos urbanos.
Sin embargo, aclaró que la aplicación de sanciones no debe limitarse únicamente al castigo ciudadano, ya que también es necesario que los ayuntamientos cumplan con mejorar la eficiencia del servicio de recolección de basura.
“Puede ser la compra de vehículos, el mantenimiento de las unidades recolectoras, mejorar tecnologías en cuestión de los vehículos que se pueden tener ahí y todo esto te puede servir para hacer un análisis de cómo se está comportando la ciudadanía”, expresó.
Becker Hernández comparó esta medida con los operativos antialcohol implementados por autoridades municipales, los cuales, dijo, han contribuido a disminuir accidentes provocados por conductores en estado de ebriedad.
“Hemos visto que la gente busca manejar menos en un estado inconveniente. En este sentido igual, que se sepa que el que contamine pague, tiene bastante sentido porque después el daño que se genera termina afectando a los demás”, sostuvo.
Indicó que en reuniones con alcaldes se les ha insistido en atender principalmente el manejo del residuo sólido urbano, debido a que esa responsabilidad corresponde directamente a los municipios, mientras que los residuos de manejo especial deben ser atendidos por quienes los generan.
La propuesta legislativa contempla desde amonestaciones hasta multas de entre cinco y 20 UMAS, equivalentes a montos de 592 a dos mil 371 pesos, además de trabajo comunitario y el pago de gastos por limpieza o reparación de daños ocasionados.