El Partido Revolucionario Institucional (PRI) en Tamaulipas atraviesa una de sus peores crisis internas, marcado por el abandono de su militancia y el control absoluto de una cúpula encabezada por Bruno Díaz Lara, quien —acusan— maneja al partido a su antojo, sin escuchar ni atender a las bases.
Así lo denunció Alejandro Vázquez Herrera, activista priista y exdirigente de la Confederación Nacional de Organizaciones Populares (CNOP) en Ciudad Victoria, quien aseguró que el tricolor ha perdido presencia, liderazgo y rumbo debido a la falta total de acercamiento con la militancia, situación que ha provocado una fuga constante de cuadros hacia otros institutos políticos.
“La política está muy complicada para el PRI, desafortunadamente por la falta de contacto con las bases. Muchos compañeros se fueron a otros partidos porque aquí no hay diálogo ni respaldo”, señaló.
Vázquez Herrera advirtió que mientras el PRI permanece desarticulado y sin liderazgo auténtico, otros partidos han sabido aprovechar el vacío, trabajando en territorio y sumando simpatías, especialmente en sectores rurales y populares donde el priismo históricamente fue fuerte.
“El partido está en manos de unos cuantos. Es una cúpula que se ha estado absorbiendo los recursos, mientras la militancia está completamente olvidada”, acusó.
El exdirigente de la CNOP fue contundente al afirmar que el PRI carece hoy de líderes reales, lo que ha profundizado su crisis interna y debilitado su estructura rumbo a los próximos procesos electorales.
“Definitivamente la militancia está muy, muy abandonada. No hay acercamiento, no hay apoyo, no hay proyecto. Así es imposible competir”, sentenció.
Las declaraciones reflejan el malestar creciente al interior del PRI, donde cada vez son más las voces que señalan a la dirigencia estatal por el desgaste, la pérdida de cuadros y el riesgo de quedar relegados del escenario político si no hay un cambio de fondo en la conducción del partido.